
Exfoliante y limpiador de las imprurezas de la piel. Ideal en tu rutina de cuidado de la piel. Complemento del Jabón de carbón activo
Esponja Konjac facial con carbón activo
Las esponjas de Konjac provienen de la raíz de un árbol llamado amorphophallus konjac, una planta de origen asiático.
Es un producto 100% natural y biodegradable, con lo que es un accesorio ideal para cualquier rutina de belleza Zero Waste.
Además, es totalmente vegana y compatible con pieles sensibles.
Nuestra esponja tiene un diametro de unos 7 centímetros y pesa unos 5 g.
La esponja de Konjac es un perfecto complemento de tu limpieza facial diaria. Así, podrás emplearla cada día para lavar en profundidad la piel de tu rostro.
Podrás utilizarla tanto por la mañana como antes de irte a dormir ya que, además de limpiar, exfolia de forma muy suave pero efectiva, eliminando las células muertas e imperfecciones. Es decir, con un solo producto podrás limpiar, exfoliar e hidratar tu piel de forma natural. Estas esponjas son aptas para todo tipo de piel, incluidas las pieles sensibles, ayudan a cerrar los poros y a luchar contra el acné y, gracias a su fibra alcalina, equilibran el pH de la piel.
Se trata de un producto natural y biodegradable, al ser fabricado a partir de la raíz de una planta.
Al ser reutilizable, es un producto afín a la filosofía Zero Waste.
Es apta para todo tipo de pieles.
Es muy ligera y suave al tacto.
No provoca irritación.
Tiene propiedades astringentes y antinflamatorias, por ello es perfecta para pieles grasas o con acné.
Puedes usarla sola, aunque también podrías complementarla con nuestro jabón sólido de Carbón activo.
Activa la circulación de la sangre y regenera la piel.
Utilizada con jabón, ayuda a generar espuma y otorga una mayor sensación de relax y limpieza.
Tiene un efecto exfoliante muy suave
Aporta calma y bienestar a la piel, por lo que es ideal después del afeitado o la depilación.
La primera vez que vayas a utilizar tu esponja vegetal de Konjac tendrás una esponja en seco, áspera y rugosa. ¡No te preocupes! Solo tienes que remojarla con agua templada antes de su uso para que absorba agua y se vuelva suave y blanda. Por lo tanto, el primer paso es siempre humedecerla con agua y dejar que se hinche un poco.
Si estás muy maquillada, lo mejor es que te desmaquilles antes de utilizarla. De esta manera podrás mantener tu esponja facial Konjac limpia y en buen estado un mayor tiempo.
Una vez desmaquillada la puedes utilizar tal cual, es decir, sin añadir limpiador ni jabón adicional, pues ella por si sola es capaz de eliminar todas las impurezas de la piel y limpiar los poros en profundidad. No obstante, si lo prefieres, puedes añadir tu jabón para el rostro preferido.
Nosotros te recomendamos que uses un jabón sólido de Carbón activo.
Masajea el rostro dando pequeños movimientos circulares con la esponja.
Enjuaga con abundante agua templada hasta haber eliminado cualquier resto de jabón del rostro.
Después del uso enjuágala y aclárala bien, escúrrela y déjala secar. Es muy importante que se seque bien después de cada uso, así evitarás la proliferación de bacterias.
Para dejarla secar ayúdate del cordel que tiene incorporada. Así podrás colgarla para que se seque al completo.
Si quieres desinfectar la esponja de Konjac, puntualmente puedes hervirla unos minutos para eliminar todas las bacterias. Esto es tan fácil como colocarla en agua hirviendo durante 1 o 2 minutos, escurrirla y secarla.
Debes saber que la vida útil de la esponja es de unos 3 meses, aunque dependerá del uso que le des y de cómo la cuides.
Si la utilizas a diario, es posible que necesites cambiarla a los 3 meses, al ser natural y orgánica.
Una vez tengas que sustituirla por una nueva recuerda que, al ser un producto natural, podrás compostarla junto al resto de tus residuos orgánicos.